jueves, 12 de noviembre de 2009

LA HERRERÍA


todowow.com

LA HERRERÍA

Golpes del martillo
hacen temblar cada cenefa
de la casa en su cadencia;
siete ojos, curva de hierro,
permiten en el casco
ahondar un puntiagudo clavo.
Dos combinan en ritmo delirante,
un yunque les escucha,
parecen apalear el acero del timbal;
dan forma interesada,
dibujo que lleva en la mente
tantas veces observado,
tantas otras dibujado,
trazado a fuego en metal rusiente.
Apenas la luz quiere hacerles compañía,
la primera alborada quiere acogerles con su manto,
la escarcha remolona inicia la huída
el astro llega ligero y la despacha.
Las calles se cubren de trozos de negro casco,
se hunden en el oleoso barro matutino,
ni siquiera dieron cinco campanadas,
se agolpan frente al fuego
las manos extendidas toman
del carbón candente hasta la última bocanada
antes de iniciar el paso quedo
de cada día hacia el llano,
hacia el vado, o la loma, o las terrazas.
Otros ya se fueron cargados con la azada y la destral
morral repleto de casi nada,
sólo la esperanza.
Es pronto, hace frío,
el humo sale de sus bocas
antes un escaso condumio
apenas les saciara;
dos frases directas dicen mucho,
manos de callos llenas,
saludos, el cigarro entre los dedos,
música monocorde
el martilleo moldea los herrajes
les hace la espera acompañada.

4 comentarios:

Salvador Macipe dijo...

Salva, esta poesía es, para mi gusto, magistral.
Tengo la sensación de estar ante una obra maestra que, incluso a los que hemos visto a cierta distancia lo que tú has visto y vivido tan de cerca, nos emociona profundamente. Yo, que tengo bastante de pintor, creo que has sabido pintar con la palabra, con certeza, precisión y, si me lo permites, con alma, afecto y ternura de niño, y sabias pinceladas, un magnífico cuadro lleno de humanidad, de colorido y de matices.
Enhorabuena amigo Salva, y un abrazo.
La foto, como todas las que publicas, preciosa.

Salva dijo...

Gracias Salvador por tus inmerecidos elogios.
Es un placer para mí acercar a quien quiera leerme estos sentimientos que afloran de manera natural.
Escribo para quien desee acercarse a mis escritos.
Un abrazo y mi agradecimiento amigo.
Salva

*E_lys_a* dijo...

A veces es difícil plasmar situaciones costumbristas o cotidianas en lenguaje poético. En tus letras se escuchan los martilleos, enhorabuena.

Un saludo.

Salva dijo...

Gracias *E_lys_a*, en mí resuenan sin esfuerzo cada día. Nací con ese martilleo, crecí con él y a pesar de que se ocultó en el tiempo, sigo manteniéndole presente en mí recuerdo.
Gracias.
Un abrazo.
Salva