martes, 12 de agosto de 2014

La Cara del Pregón de Fiestas 2014

¡Buenas tardes, Ariño!
Comienzo este pregón, cómo no, agradeciendo al Ayuntamiento de Ariño el honor que me concede de ser el pregonero de estas fiestas. Aprovecho la ocasión para agradecer a todo el mundo, la consideración que tuvo conmigo el día de mi jubilación, el 25 de enero del año pasado. Porque aquel día fue todo mi mundo quien estaba allí, recordando y agradeciéndonos lo vivido en la escuela en estas últimas décadas, una escuela de referencia internacional que hemos creado entre todas y todos.
He realizado dos pregones. Pero no os asustéis. Este es la cara. La cruz la acabo de poner en la revista municipal “ENTABAN”, para todos aquellos que tengáis ganas de más pregón. La cara y la cruz no es porque sea mejor o peor, sino por ser, a mi entender, más o menos adecuado como pregón de fiestas.
Quiero hoy hacer yo también un homenaje a lo que es, desde mi punto de vista, un elemento clave en el impulso y desarrollo de nuestras fiestas patronales. A esos grupos de personas que con su implicación y generosa dedicación dan vida a las fiestas del pueblo. Me estoy refiriendo al fenómeno de LAS PEÑAS.
Desde los años 60, con la aparición de la primera peña -que si no me equivoco fue la de “Los Calavera”- se produjo un cambio cultural importante: el paso de los quintos a las peñas (creo que éste podría ser un buen tema de estudio antropológico). Cómo se pasa de una cultura, la de los quintos, protagonizada por los hombres, ligada al servicio militar obligatorio y con notable peso de la religión en la sociedad; a la de las peñas, con una mayor igualdad entre sexos, y donde ya no se espera a cumplir los 21 años, sino que a partir de los 13-14 años ya se suelen crear las peñas, en un contexto en que, por otro lado,  las influencias religiosas son prácticamente inexistentes.
Yo creo que ese cambio cultural se debió a diversas causas. Alguna relación debió tener con el éxodo rural que se produjo en los años 50 y 60. A una forma distinta de consumir que surge en esos años. Algo tuvieron que ver, también,  la aparición de medios de comunicación masiva que mostraron a nuestro pueblo los movimientos contraculturales que se generan en esos años, así como los cambios económico, social y cultural que tienen su punto de inflexión en lo que se denominó “Mayo del 68”.
El ritual de la creación de una peña se inicia siempre con la limpieza de algún corral con porquería acumulada durante décadas de desuso. Años más tarde, se mejora y se pasa a la compra de algún inmueble o parcela para reformar o construir el local social. Estas actividades evidencian el importante arraigo sociocultural de las peñas.
Cuando los integrantes de la peña tienen los 18 ó 20 años, suelen formar la comisión de fiestas, que con la ayuda del resto de peñas organizan las fiestas que todos disfrutamos. Después llegan los hijos, momento en el que la peña se encarga de las actividades para niños que se celebran en los días de fiestas. Y a medida que la edad de los integrantes de las peñas aumenta, se ocupan de otras responsabilidades que asumen con el único objetivo de buscar el disfrute general de toda la gente del pueblo.
Ataviados con las vestimentas que caracteriza a cada peña, nos encontramos todos en el chupinazo, con la charanga, en la recepción de las majas y en el pregón de fiestas. Son las peñas las que crean las carrozas y las comparsas y las que se disfrazan. Las que con sus idas y venidas por las calles, hacia el baile de la noche, en las terrazas de los bares, de peña en peña dan vida, alegría y color a las fiestas.
Por todo ello, quiero dar mi mayor felicitación a todas ellas y emplazaros a todos a vernos estos días, cómo no, ¡EN LAS PEÑAS!
Para terminar no quiero descuidar mi obligación como pregonero, por lo que os invito a gritar conmigo: ¡VIVA ARIÑO!
¡VIVAN LAS FIESTAS!

1 comentario:

Esther Blasco dijo...

Bonito pregón, aunque para mí y por lo que te conozco, te identifica mucho más la cruz del pregón 2014. Como te dije en persona, te lo merecías. Te faltó un poquito de ese humor tuyo y sonreir, aunque los nervios tienen esas cosas. Besos de los tres!!!