sábado, 14 de febrero de 2009

Los rayos

Relato de Salvador Macipe explicando varias desgracias ocurridas en Ariño por causa de los rayos, citando también un suceso inexplicable y una situación temeraria de riesgo real.

para leer él artículo click aquí

miércoles, 11 de febrero de 2009

UNA NOTICIA MÁS, COMO OTRA CUALQUIERA

UNA NOTICIA MAS, COMO OTRA CUALQUIERA

Guerra, muerte, sangre, dolor
cenizas, ruinas, humo negro y espeso
gritos, ayes de dolor,
silban silentes proyectiles
que desgarran, crueles mensajes de paz

Parafernalia bélica que acosa
indefensos en forzadas trincheras.
Veneno en el aire que abrasa
la piel y las vísceras de vivos-muertos.

Ruidos de motores de muerte
disparos en nombre de Dios, de Yahvé o de Alá
y predican desde sus púlpitos
palabras necias de paz.

Nada termina, todo es igual
desde Caín, en nombre de Yahvé
la sangre lava mis manos
en el nombre de Dios, de Yahvé o de Alá.

martes, 10 de febrero de 2009

Cuidado con algunas jotas y Aviso matinal

Esta vez Salvador Macipe nos envía una anécdota sobre cierta jota y un ejemplo de comunicación en ariñés antiguo.
para leer los árticulos click aquí

viernes, 6 de febrero de 2009

Ariño sigue sin adsl


Tira publicada en el periódico "la comarca" el día 6-02-2009

jueves, 5 de febrero de 2009

ARIÑO, DE LOS ORÍGENES…

Los tiempos pasaron sin esperar a nadie
las nubes recorrieron el cielo
nadie esperaba destellos acaracolados de los vientos
de la esperanza de luz y del fuego
salieron tronando algunos y son inesperados
y el sol abrasó las cosechas primigenias como casi siempre
eran los rayos de fuego del cíclope,
la mirada tremebunda de su ojo penetrante
atravesó hasta la médula de cada uno de nuestros huesos
las raíces volvieron hacia lo hondo
en la búsqueda del agua abandonada
de siglos de penurias que no vienen
a rescatar la sed acumulada; sin esperas;
subieron hasta las estrellas y buscaron entre ellas
los libres que huyeron de la esclavitud
del negro azabache que los inundaba;
era la burla de los diosecillos que jugaban
en el Paraíso, y no vinieron a hacerles compañía,
los maldijeron y abandonaron solitarios
por encima de los tiempos y de los desgarros,
los quejíos de azabache sobre las pieles dilaceradas
y los huesos que crujen y en llanto apagado
por polvo del polvo de miles y miles
de plúmbeas toneladas
de llantos, por doquier las lágrimas esperando
las carnes exánimes,
todos miraban a lo lejos la fila interminable
que anunciaba la negrura de la sima
de polvo de lenta muerte.
Allí les aguarda sigilosa y en callada mirada.
Y espera escondida
entre los cuatro romeros que aún no fueron arrancados
o secados por el frío del invierno
o las manos temblorosas
del abuelo que ve irse el tiempo y no le llega aún
su partida.
Entretanto recoge briznas de calor
apenas contemplado en unas manos
de surcos ocres labradas por el tiempo.
Los azotes de la escarcha desgastaron las piedras milenarias
e hicieron excelsa cada cima que esculpieron
de pacientes latigazos con el devenir del alba
y su suavidad arrojada al contraste inesperado,
al chasquido del mismo sobre la misma,
crearon la hoja de la sierra que dibujó el aire
cada amanecer, con la alborada
su deseo de libertad aletargado.
Todo parecía calmo cuando vimos
la tostada mirada del alacrán vigilante
de las tierras que quiso hacerlas suyas;
nada oteaba el buitre desde sus alturas,
las rochas dibujaron sus sombras de piedad purificadora
y extendieron al sol su estampa ardiente
de rocíos pasados y quemados,
la liebre clavó una detrás de otra sus zancadas
y huyó hacia la negrura de una mancha de matojo;
todo fue así inesperado
era la noche de los escorpiones que abrazaron
con su rejo envenenado las entrañas de la tierra
y vomitaron fuego en la penumbra.
La maldita por el hombre
Culebra, dormida aún, condenada en la Escritura,
dibujó próximo a ella
su reptar salvaje en búsqueda fallida de esperanza
solitaria sobre el suelo
las eses de la gana de días
y su tentación hacía llegar al pensamiento
de cada uno mientras mortificaba
en golpes secos la arcilla
y los grillos cantaban dispersos
próximos a su madriguera.
¿Qué buscaba? ¿Cuál era el pecado señalado?
El buitre poderoso observaba desde la altura
el manto firme de verde casi muerto extendido como alfombra
seca, lleno de sed
en la búsqueda de su imposible festín
en envolventes círculos concéntricos;
y la raposa sigilosa queriendo avanzarse sobre presas inexistentes
de hambre y sudor de siglos perseguida
ser más rápida en el tiempo
diligente y a un imposible llegar primero.
Allí tendida cae la roca que oculta
la pira de los tiempos
y a sus pies y sobre ella se extiende el líquido
que prensado
y escanciado
da la fuerza
de las manos rugosas que arañan la tierra
y engañan con su volátil calor el hambre de siglos de miseria
de la dureza de los tiempos
de la condena y olvido de los dioses
a sudar y vivir a cada golpe
y esconder en su estómago insaciable
la pena concupiscente de la espera interminable.
Esperaron ladrones de las horas
y abrazaron los segundos para prolongarse
en los siglos de los tiempos
y escondieron en su tic tac interminable,
de esta tierra, de nuestra tierra,
de arcillas y de piedras retorcidas,
la llegada de las manos y el sudor,
después las máquinas, y el sudor regó
humeante tanta criatura colectiva
que creció a su alrededor ignorante
del paso de los tiempos
y el discurrir del agua, gota a gota,
en melodía sinuosa
descarnó la roca
y abrió los estrechos de músicas silentes
y escribieron el pasado escondido en las alturas
protegido el dibujo de escritura por los artos
nacidos a su abrigo,
dejó la huella de tu boca en la mía
y el barro cubrió de negro la mentira de siglos
predicada.
Fueron indemnes los pasos quienes condujeron
hacia ti y hacia mí
haciendo uno del espacio interior
mientras la palabra quería concentrarse en ti
en mí, en ambos rodeada de miedos
y deseos inconfesos.
¿Recuerdas el primer beso escondido?
¿Recuerdas entre el estiércol mostrar los cuerpos desnudos
en el calor abrasante?
y no pudo ser ni siquiera al atardecer.
La noche vino mentirosa a cubrir
su negrura sobre los cuerpos
apenas despertados a la vida.
Todo termina cuando apenas inicia
el nacer del tiempo
el nuevo tiempo que por venir aún queda
aún queda, aún queda.
Vale escanciar la escarcha
de año en año recogida
vuelta en tintas de perlas en piedra maduradas
y entre cascajo y arcilla recuperada
hiciste tierra el néctar embriagador de los dioses
y guardaste el calor y tu fuerza
cuando el hombre te necesitaba
acompañaste sus pasos firmes
que horadaban al compás de la yunta
los caminos dejados del aladro
y las voces del pasallá impregnadas
en la nada de la arcilla.
Fueron los inicios que permitieron
esculpir silenciosa la historia
que guardo en mis entrañas
desde hace tanto tiempo
y que ahora para vosotros cuento.

Salva. No tiene ni día, ni mes, ni año

miércoles, 4 de febrero de 2009

La decisión y Cosas de mi madre

Dos nuevos relatos de Salvador Macipe: el primero es una fábula y el segundo una anécdota. Se los oyó a su madre, la tía Pilar "la Morela", persona muy popular en Aríño y muy querida por quien publica esta noticia.

lunes, 2 de febrero de 2009

Encuesta del repechorock 2009

Ya estamos trabajando en la organización del "repechorock 2009". Para mejorar el sonido, este año hemos decidido montar el "sarao" al aire libre, aunque no hemos decidido la ubicación definitiva. Se barajan tres opciones:
1. La plaza de toros. Está algo a desmano, pero es recogidica y se puede crear el ambiente de festival que buscamos.
2. El frontón municipal. más cerca del pueblo, aunque algo grande y desangelado. perfecto si conseguimos una afluencia de público masiva.
3. Explanada de la casa de cultura. Cerca del centro del pueblo, el problema es que puede ser más molesto para los vecinos, y que es más difícil crear un ambiente de festival.
Hemos montado una encuesta on line, para ayudarnos a decidir el mejor sitio. Colabora con nosotros dando tu opinión en este vínculo (click aquí).
Gracias